viernes, 3 de junio de 2011

Desde la 178. Viernes

El viernes bulle en el ambiente. Más gente detiene su paso curioso y pregunta para luego retomar con un andar relajado el sendero de las casetas. Ha pasado una mujer preguntando risueña: ¿tenéis separadores, es para mi colección? Y yo pienso que las colecciones no entienden de edades; y el entusiasmo tampoco.
El entusiasmo es casi un ser mitológico que, en ocasiones, crece generoso y cautiva las voluntades de quienes lo comparten, mientras que otras veces se retuerce como envenenado por la semilla del desaliento.
Habita en las grutas de lo cotidiano impregnando con su fuerte olor a bestia magnífica cada gesto realizado. Se reproduce mejor en lo social, arropado por las palabras amigas y, aunque en estos tiempos de crisis que soportamos con el aliento entrecortado, los más pesimistas digan que no abunda, sus crías crecen a buen recaudo escondidas en las grietas del tiempo.
¡Larga vida a lo intangible!

1 comentario:

  1. Bendita feria que nos está regalando estas líneas de emociones, sentirte cerca sintiendo, es genial, la verdad, qué bonita esta entrada, LARGA VIDA¡¡¡¡¡

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