lunes, 30 de mayo de 2011

Desde la 178

La caseta de la Feria del Libro en la que estoy ayudando a las buenas gentes de la editorial Bilingual Readers, es un escaparate al revés. Estoy parada dentro de tus tres metros cuadrados, mientras afuera, la gente pasa caminando ajena a la  mirada de mi curiosidad. A buen lector de gestos pocas muecas bastan! Hay personas que se detienen ante la caseta con una urgencia casi agresiva, ni siquiera levantan la mirada para saber quién vigila sus posibles dudas,ojean con gesto ausente algún libro como si ese ejemplar en concreto no fuera con ellos. Resoplan, gruñen, niegan con la cabeza, evidencian su desagrado, hacen comentarios mascullando entre dientes para, finalmente, irse sin un hasta luego que deshaga la niebla de desasosiego que invade la caseta.
¡Menos mal que no todos son así!

1 comentario:

  1. Cientos de casetas toman posiciones a lo largo del paseo central del Retiro, unas verdes, otras rojos, sí, de estas últimas es la que buscamos, y ahoraaaaa, cuál era el número, hmmmmm, memoria, memoria, aysss, puede ser la 227??? vamos allá, jope, pues no, pregutamos en información, y qué les digo, que entren en el blog de una cuentera para ver en qué caseta estáaaaa, ayss, no, resignación, ala, vamos de vuelta, pero con los ojos sigo buscando una caseta compartida por dos editoriales raras, y de repente, ese pelo me suena, y un poco por debajo, dos ojos inquietos, simpáticos, una sonrisa de cuento, SI, ya está, y como esos escolares del siguiente post, nosotros vamos en tropel hasta el borde de la caseta, menos mal que nos frenan los libros, porque íbamos con toda la fuerza del mundo, cual piratas en busca del tesoro, y qué tesoro, verte, con tu energía de torbellino, hilando cuentos con los marcapáginas de la feria, contenta, feliz. fue un placer, como siempre, Maísa, fue un placer reencontrarte.

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