Mañana dejamos esta tierra amable, que hemos recorrido a través de paseos, sidrinas, pescados casi imposibles ( como el virrey comido en el Molin del Puertu junto a Luis y Gema, queridos amigos), centros de aves como el que visitamos en Santianes de Pravia ( un lugar mágico con cerca de 135 especies de aves de todo el mundo y casi 300 de plantas, proyecto de vida de Ceferino y Carmen que llevan toda la vida cuidando ese rincón mágico que recomendamos visitar), la Universidad Laboral de Gijón, un curioso e importante pedazo de historia viva de esta hermosa ciudad, día de playa en La Vega, cenas nocturnas en Tazones... y un larga lista de cosinas que a una le devuelven el contacto con la verde madre tierra y ese padre mar azul y frío pero delicioso. Cargar pilas para el otoño cargado de esfuerzos para que salga un buen año de trabajo y cuentos.
Nos vamos a mi tierra de León, a Palanquinos el pueblo de mi infancia; será como cambiar de planeta; os iré contando.
Acaba de anochecer sobre el paseo de San Lorenzo y yo me despido de sus luces y de la espuma blanquísima de las olas que iluminan la orilla de la noche en la playa.
Mai, aún colombiana y un poco más asturiana
Por cierto, ánimo a mi duende estudiosa y mediterránea; ella sabe que lo va a lograr. Cariñitos